Aumentan las presiones para que Alberto rearme su gabinete

Política

Ya no es sólo la exigencia de Cristina y de la Cámpora. Tras la salida de Matías Kulfas, ahora son actores más próximos a Alberto Fernández los que le recomiendan esa alternativa.
Desde hace tiempo, quien viene insistiéndole al presidente sobre la necesidad de rearmar el Gabinete Nacional es Sergio Tomás Massa. El presidente de la Cámara de Diputados sostiene la idea de poner fin al “loteo” de carteras en las que secretarios, subsecretarios y empresas descentralizadas responden a terminales diferentes, con la consiguiente imposibilidad de llevar a cabo una tarea sólida. El veto recíproco ha sido la consecuencia natural de este tipo de reparto.
La propuesta de Massa implica, además, un reordenamiento de áreas y competencias dentro del área de Economía y la de Producción. Trató de insistir con llevarlo adelante en las horas culminantes del reemplazo de Matías Kulfas, y hasta se puso sobre el tapete nuevamente la alternativa de crear un superministerio a su cargo. Pero hasta ahora la idea no prosperó.
En esa nueva distribución, el favorito de Massa para reemplazar a Kulvas era Ignacio de Mendiguren, actual Presidente del BICE. El presidente de la Cámara de Diputados quería sumarle a producción funciones de Trabajo y de Economía. Siguieron hablando con Alberto durante el viaje compartido a los EEUU. Pero hasta ahora el presidente se resiste, ya que cree que eso reduciría su poder.
Sorprendentemente, otro de los que le planteó la alternativa de la necesidad de un recambio profundo de gabinete fue nada menos que el Canciller –ex Jefe de Gabinete- Santiago Cafiero. Su planeo fue muy similar al de Massa: terminar con los ministerios loteados y hacer un cambio entero de plantel. Y hasta le ofreció su renuncia si era necesaria para posibilitar el recambio.
Tampoco en este caso Alberto se muestra seducido. Prefiere la división actual para tratar de evitar el surgimiento de liderazgos fuertes dentro de su gabinete. Pero tal vez no pueda sostener esta posición por mucho tiempo, ya que las cabezas de Martín Guzmán y de Miguel Pesce penden de un hilo, y, salvo que surgiera algo excepcional, no podría evitarse el recambio.
El problema es que en ese escenario de reemplazos, no alcanzaría simplemente con cambiar nombre por nombre. Ya Roberto Lavagna le planteó la conveniencia de crear un superministerio con Sergio Massa a la cabeza, para garantizar coherencia y gestión
Por ahora, Alberto se hace el desentendido y mira para otro lado. Pero no podrá hacerlo por mucho tiempo.

Tagged