Güemes y su relación con la Oligarquía Salteña

Cultura

Por Carlos Liendro

Cuando le pregunto a un salteño de pura cepa: ¿desde cuándo Martín Miguel de Guemes es reconocido como héroe de la patria?, pocos pueden responder y menos comprender qué quiero preguntar. La información dice que recién a partir de 1930, Guemes comienza a tener relevancia y ser más conocido en el país. Muchos historiadores liberales, del siglo XIX, lo había dejado en la categoría de Artigas (partiendo de la historia de la Revolución de mayo de 1810, y los Triunviratos). Era peligroso para los intereses centralistas de Buenos Aires. Cuando muere en 1821, los diarios de Buenos Aires, apenas sacan una pequeña nota.

Cuando digo qué se quiere preguntar, no está referido a batallas, ni solo biografías, sino algo clave que aportaron las ciencias sociales a la historia; comprender y analizar: quienes tenían el poder. Es comenzar a saber por los datos de nuevas investigaciones y aportes, cómo fue el pasaje de dominio de lo colonial (en tres siglos de dominio del imperio español y de la Iglesia) a un modelo que buscaban las Provincias Unidas del Río de la Plata frente al Alto Perú. Por eso una línea de trabajo y estudio fue a analizar a más de cien ‘Republiquetas’, que se conformaron una vez expulsado los españoles, derrotados por Sucre en 1824. Pero volviendo a Guemes, es necesario conocer cuáles eran los modelos económicos, porque esto hasta permite entender cómo siguen actuales las anquilosadas y dinámicas estructuras del poder en el norte Argentino.

Si se debate hoy el tema del ‘populismo’, es interesante citar como han traído de nuevo esta palabra la nueva derecha argentina. Es una batalla semiótica del lenguaje que van ganando en lo cultural (instalando palabras en los Medios, en conceptos que invierten en su significado y significante). Justamente uno de los holdings más poderosos del país, entrevista a un historiador italiano: Loris Zanatta, que ha vuelto a traer el término ‘populismo’. Esa palabra les sirve para clasificar al comunismo (desde que cayó en 1989), al peronismo, a Lula, las organizaciones sociales (para algunos piqueteros) y a todo lo que huela a ‘movimiento de masas’. Eso los aterra. Por eso la gran batalla cultural. Estos fenómenos ya sucedieron y a veces nos sirve para entender porque se va derechizando tanto la sociedad argentina.

Guemes era conocido como ‘el padre de los pobres’, y lo que había hecho como inmensa hazaña (valorada aún más, en la medida que se la conoce) fue resistir el avance español, que venía mejor armado y dispuesto a recuperar sus colonias, luego que fuera derrotado Napoleón por la alianza de los ingleses. Hoy ya se sabe que Guemes estuvo entre los jóvenes que lucharon en las invasiones inglesas en Buenos Aires; que tuvo actos de arrojo y coraje al tomar una embarcación inglesa, ingresando al rio (que estaba bajo) con su caballo. El estaba formándose en la carrera militar. Luego volvió a su tierra natal y estuvo en la mira del Triunvirato, que desconfiaba de su liderazgo como hizo con Artigas en Entre Ríos. Su primer enfrentamiento fue con Rondeau, quien estaba al mando de lo que queda del Ejército expedicionario del Norte, derrotado en lo que conocemos como ‘el desastre de Huaqui’. El general enviado desde el Triunvirato fue por fusiles, que Guemes no entregó. Pertenecían a su ejército de gauchos. En esto la oligarquía salteña ya no lo apoya. Porque la verdadera cuestión- cuando se estudia desde las teoría económicas- era la tierra. El imperio español se las había quitado a los originarios, y los que llegaban al modelo colonial, se distribuían las tierras y comenzar una economía de agricultura y ganado. Si ahora quedaban secuelas de la ‘Revolución de Mayo’ ¿qué modelo iban a instalar?, ¿en quienes iban a confiar? ¿en Belgrano (con esas ideas de Salamanca), en San Martín, recién llegado de España? ¿En Guemes?: quien había sido puesto al frente por un convenio de San Martín y Belgrano, y pensaban poner un monarca Inca, y volver sobre el tema de dar derechos a los indios.

Fue San Martín cuando asume el Ejercito del Norte, quien tranquiliza las aguas. Su plan estratégico ya estaba. No se iba a ganar la guerra subiendo por el Alto Perú, para llegar a Lima. Lo iba a hacer por Chile e ir por mar, al centro del Virreynato. Guemes con su táctica de ‘guerra de guerillas’ y sus infernales, tenían que resistir en la frontera. Por eso sus ascensos de Coronel a General. La oligarquía salteña comenzaba a desconfiar más que nunca. Si había permitido el ascenso social a esos gauchos que no sabía leer ni escribir, entregándoles tierras, qué podía hacer si tenía todo el poder. Tampoco los tiempos estaban claros. La jugada de reunir al Congreso en Tucumán, para declarar la independencia fue parte de la política que tenían muy en claro Belgrano y San Martín. Era otra forma de no entregarse al Imperio portugués que tenía a sus reyes en Brasil, cuando huyeron de la invasión napoleónica.

La definición directa y clara de nuestras oligarquías en Latinoamérica, tiene que ver con desde cuando son los dueños de la tierra. Estas fueron- principalmente la oligarquía pampeana- las que incidieron y manejaron a todos los gobernantes, sea en Buenos Aires, Corrientes, Entre Ríos o Salta (provincias muy ricas en su suelo). Han constituido el poder central y fue Mitre quien se encargó luego de Pavón, de hacer entrar al club, a todas las oligarquías restantes. Nuestra historia tiene menos de 200 años. Su bien nos hacen estudiar que  comienza en 1810 ó 1816, hoy nos sirve para entender buenos mitos, y comprender quienes manejaron y manejan el país, partiendo en como son dueños de inmensas extensiones de tierra. Cualquier semejanza con la actualidad en los sembradíos de cereales y soja, no es pura coincidencia. Nunca Argentina fue un país pre- capitalista. Así debaten las teorías económicas de los 60, en sus etapas o fase y comparan el siglo XIX en Nortemérica, donde se repartían tierras y evitaban la concentración de un oligopolio. Aquí en el sur siguen siendo sus estructuras, derivadas de la colonia. Antes del Imperio español, luego con el modelo agro- exportador del Imperio Inglés, y ahora con otra nueva madre patria.

(Fuente: LaColumnaNOA.com)