Los mercados financieros condicionan la asunción de Sergio Massa

Economía Política

Este martes los dólares alternativos pegaron un salto. No fue un salto ornamental, simplemente un reposicionamiento de advertencia: o Massa implementa una política ortodoxa, o el dólar iniciará su escalada sin techo.

El dólar blue, por ejemplo, que había bajado $ 70 pesos desde la corrida en tiempos de Guzmán y Batakis, subió $ 9, hasta llegar a $291. El dólar MEP (Mercado Electrónico de Pagos) se consigue en $278.26 y el dólar CCL (Contado con Liquidación) cotizó a $285.74. Por su parte, el dólar oficial se ubica en $139.35, y el dólar solidario –sumado el 30% de “impuesto solidario” y el 35% de retención de ganancias-, cuesta $228.52.

Durante la semana pasada, el entorno de Sergio Massa y los comunicadores no se cansaron de destacar el “fenómeno Massa”, que habría producido una sensible baja en la cotización de los dólares alternativos y una suba en la cotización de las acciones y bonos después de mucho tiempo. Pero pronto la cortina de humo comenzó a disolverse. La caída del dólar se debió al sensible incremento en las tasas de interés que dispuso el Banco Central, y también –efectivamente- a una operación de los mercados para forzar la designación del por entonces Presidente de la Cámara de Diputados en el Gabinete Nacional.

Pero al confirmarse que Massa no será un “Superministro” –ya que no maneja el Banco Central, Energía ni la AFIP-, y que además deberá resistir las presiones de sindicatos, movimientos sociales, gobernadores, sumados a la supervisión de Cristina y la ambición del “Albertismo” de recuperar posiciones.

Por lo pronto, los mercados financieros lanzaron su advertencia: el nuevo ministro será ortodoxo, o no será.

En la puesta en escena de su asunción habrá fuegos artificiales. ¿Quedará después sólo el olor a pólvora?