La vicepresidenta Victoria Villarruel se trasladó a la Patagonia, más específicamente al Parque Nacional Los Alerces, uno de los principales epicentros de los incendios forestales que afectan a la región. Lo hizo en silencio, sin publicarlo en sus redes sociales, contrastando con la estrategia multimediática adoptada por el gobierno nacional.
Villarruel se reunió con el intendente local Danilo Hernández Otaño en su recorrida, y se interiorizó sobre sobre la magnitud y causas de los siniestros intencionales. No tuvo ocasión de reunirse con el gobernador Ignacio Torres por cuestiones de agenda, y tampoco difundió imágenes sobre su recorrida.
La estrategia de la vicepresidenta contrastó frontalmente con la del presidente Javier Milei, quien inundó sus redes sociales con una imagen generada por IA, en la que se lo ve con un traje en medio de un incendio, abrazándose y dándose un apretón de manos con un bombero imaginario, mientras que, de fondo, brigadistas en una inverosímil calma presenciaban la escena artificial.
Una vez más, el presidente se desentendió de una catástrofe que afectó a la sociedad argentina, y no sólo eso, ya que previamente había recortado en un 78% el presupuesto destinado al combate de incendios forestales. Para la mayoría, la publicación de Milei fue una burla. Para otros, más tolerantes, se trató de un gesto de presencia simbólica ante la inacción demostrada por las fuerzas nacionales y la falta de recursos para combatir la emergencia.
Pese a que Villarruel no trató de sacar ventaja de su viaje, el gobierno nacional lo tomó como un agravio. Milei se puso furioso al tomar conocimiento, y le negó a la vicepresidenta un helicóptero para sobrevolar la zona de incendios, argumentando que las “aeronaves no están para hacer política”. A la luz de los hechos, parece que tampoco lo están para combatir las catástrofes. La aeronave había sido solicitada a la Agencia Federal de Emergencia, dependiente del ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Alejandra Monteoliva, quien responde a las órdenes de Patricia Bullrich.
No sólo la disputa entre Milei y Villarruel se reavivó por este hecho, sino que también se profundizó el conflicto entre Patricia Bullrich y la vicepresidenta, que nunca bajó de temperatura. Para la ahora senadora nacional, la negativa le permite anotarse un poroto en su relación con los hermanos Milei, quienes siempre sospecharon de sus verdaderas intenciones.
«Todas las herramientas que dispone el Estado están destinadas exclusivamente a combatir el fuego. No están al servicio de la ‘alta política’. Parece mentira. Pero hay quienes todavía no lo entienden…», twiteó el secretario de Comunicación, Javier Lanari, un hombre de Manuel Adorni.
Sin embargo, el argumento resulta endeble por el simple contraste entre un Milei que recurre a la IA para evitar cualquier gesto eventual de repudio de las víctimas de los siniestros y una Villarruel que se traslada a la zona para manifestar su empatía.
La vicepresidenta respondió a los agravios anticipando que solicitará a los senadores que endurezcan las penas para quienes inician el fuego, un delito recurrente en cada verano. «Sin distinción de nacionalidad, origen étnico o ideología, quien delinque debe responder», sentenció, respondiendo a las incomprobables aserciones de Bullrich de que los mapuches son los responsables de incendiar la Patagonia. El fiscal de Lago Puelo, Carlos Díaz Mayer, que entiende en la causa, había descartado previamente, de manera contundente, la posibilidad de que los siniestros sean la consecuencia de una acción coordinada de los mapuches, aunque sí destacó que la principal línea de investigación es que el fuego fue intencional.
Con las pocas armas que le quedan, Villarruel intenta mantener cierta presencia en la escena pública, aunque su futuro parece condenarla a una lenta extinción. El gobierno, por su parte, recurre como siempre a las falacias y a la realidad virtual para ocultar las consecuencias de sus políticas de destrucción del Estado Argentino. Hasta ahora, mal no le ha ido. El interrogante radica en saber si se dará vuelta la taba y cuándo.
Vuelve un clásico: Milei y Villarruel confrontan de nuevo
