• 28/02/2026 20:54

En el peronismo bonaerense todos juegan para Milei

Feb 28, 2026

Tal como era de esperar, la precaria paz del panperonismo sólo apuntó a evitar la interna por la presidencia partidaria. Incluso en el marco de esa negociación, la interna nunca había cedido terreno. El premio a conquistar era nada menos que la poderosa Vicepresidencia Primera del Senado provincial, en la cual Kicillof apostó todas sus fichas para designar a Ayelén Durán, una senadora que responde a Andrés Larroque, que proviene de la cúpula de La Cámpora de Bahía Blanca y luego saltó al axelismo.
En medio de un sinfín de reuniones, roscas y acuerdos bastante turbios, Axel terminó siendo derrotado por Cristina Fernández, quien consiguió imponer en ese cargo a Mario Ishii, histórico caudillo de José C. Paz, y a Sergio Berni como presidente del bloque. Para el gobernador resultaba esencial conservar esa vicepresidencia, que implica el segundo lugar en la línea de sucesión, para cubrirle las espaldas cuando se dedique a hacer campaña para su candidatura presidencial. Pero por más que la vicegobernadora Verónica Magario hizo todo lo posible para imponer la estrategia oficial, no lo consiguió. Así la gestión perdió un puesto clave y le abrió las puertas a un ingreso masivo de La Cámpora a cargos y contratos en el Senado.
Magario solicitó un involucramiento de Kicillof en una puja que excedía con creces a la Cámara Alta. Ante la imposibilidad en la interna el gobernador hasta intentó negociar con libertarios y el PRO, aunque finalmente no tuvo éxito. La resolución de la competencia demostró que todos jugaron para Milei: de un lado al deteriorar las chances presidenciales del gobernador; del otro, demostrando que la confrontación con el gobierno nacional no es tan terminante como sugieren las declaraciones públicas, y que se está dispuesto a negociar cuando las circunstancias lo ameriten.
La relación de Axel con Ishii y Berni es actualmente pésima, en un momento en que además el gobernador afronta conflictos con algunos aliados, como es el caso de Julio Alak, intendente de La Plata. En el reparto de cargos, la vicepresidencias segunda quedó para Ayelén Durán, del Movimiento Derecho al Futuro (MDF); la tercera para Gonzalo Cabezas (La Libertad Avanza); la cuarta para la massista Valeria Arata; la quinta para Alex Campbell (PRO) y la sexta para Germán Lago, que pertenece al axelismo. Pero, además, Gustavo Soos un ex senador próximo a Cristina fue designado como Prosecretario Administrativo, y apenas si Magario consiguió imponer a Mariano Ríos Ordoñez como Prosecretario Legislativo.
La derrota podría haberse evitado si Axel Kicillof le hubiera permitido asumir su banca de senador a Gabriel Katopodis, pero el gobernador insistió en que continuara al frente del Ministerio de Infraestructura, por lo que ese escaño quedó en manos de una senadora de La Cámpora.
Para colmo de males para Kicillof, el martes pasado Miguel Pichetto se reunió con Cristina Fernández para discutir sobre la unidad del peronismo, omitiendo “hablar del pasado» para evitar rispideces. Para el diputado nacional Cristina sigue siendo la principal referencia del peronismo. Pichetto fue la espada legislativa de la ex presidenta durante sus mandatos, y tras un errático recorrido iniciado en 2015, ahora parece dispuesto a retornar a las fuentes del peronismo, insistiendo en la necesidad de alcanzar un acuerdo entre el peronismo bonaerense y el del interior.
Claramente la reunión implicó una clara señal de veto a las expectativas de Kicillof, de quien Pichetto siempre desconfió. «Si quiere realmente reordenar su proyecto presidencial y tener alternativa en la política argentina, tiene que cambiar la visión y las ideas», le disparó por elevación días atrás.
Pichetto sostiene la necesidad de generar un amplio acuerdo político sobre un programa que sostenga la defensa de la industria y de los intereses nacionales, la generación de empleo y el crecimiento de la economía real. Para eso busca atraer el apoyo de un conglomerado político amplio y de los empresarios nacionales, a quienes este gobierno ha puesto en terapia intensiva o directamente les obligó a salir de escena.
Tanto la noticia de la reunión cumbre entre Pichetto y Cristina como la definición de la adjudicación de la Vicepresidencia primera del Senado Provincial le pegaron a Kicillof debajo de su línea de flotación, en un momento muy complicado, en el que deber responder a las demandas sindicales y políticas con una caja muy reducida por la estanflación y la recesión que provocó la gestión Milei. ¨Sin llegada ni posibilidad de auxilio de parte del Gobierno nacional, el gobernador afronta su hora más desesperada.