• 19/05/2026 08:54

¿Escudo o nuevo salvavidas de plomo? Javier Milei quiere reinsertar a José Luis Espert para invisibilizar a Adorni

May 19, 2026

 

Javier Milei no deja de sorprender. Acosado por las denuncias sobre Manuel Adorni, decidió aprovechar el cambio en la situación judicial de Fred Machado en los EEUU para reinsertar a José Luis Espert en su gobierno, designándolo en algún cargo o embajada. Con esta decisión intentaría invisibilizar, o al menos quitarle centralidad, al caso Adorni. De este modo, los esfuerzos para salvaguardar a su Jefe de Gabinte resultan conmovedores e inentendibles desde la racionalidad política.

La decisión de Milei pretende generar un nuevo blanco para las denuncias y críticas públicas, para correr la atención exclusiva sobre Adorni. Es una jugada ciertamente riesgosa, ya que Machado –quien suscribió un contrato con Espert con fondos presuntamente nutridos por el narcotráfico y que derivó en una causa judicial que obligó a bajarlo de la lista de diputados nacionales que encabezaba para las elecciones de octubre pasado- firmó un acuerdo para obtener la figura de “arrepentido”. A cambio obtuvo la anulación de la acusación por narcotráfico pero debió reconocer su culpabilidad en la de lavado de dinero, por lo que los pagos a Espert seguirán procediendo de una actividad delictiva.

Con su habitual enjundia, Milei salió a recuperar la figura de Espert. «Hicieron mierda a un tipo inocente», disparó, para así sostener el argumento de su presunta inocencia respecto de las acusaciones que pesaban sobre él. En un largo posteo en su cuenta de X, sostuvo que la Justicia de los EEUU había declarado inocente a Machado, una nueva falacia del libertario, ya que lo que había sucedido en realidad fue que Machado admitió ante la Justicia de Texas su culpabilidad en estafas a inversores con aviones que no estaban en venta, operaciones que le permitieron lavar millones de dólares.

Así Milei pretende correr a Adorni del centro de la consideración pública ofreciendo un nuevo caso de corrupción dentro de su propio gobierno.

Dentro del gabinete reconocen que: «Si es por Javier, lo mete hasta en Economía, pero Karina es la que decide». En su momento, a Espert –a diferencia de Adorni- le soltaron la mano, pero ahora parece ser el último recurso para un gobierno al que le cuesta presentar a algún honesto.

En off, la mayoría de los funcionarios del gobierno admiten que se trata de una jugada muy riesgosa, ya que amenaza con extender la convicción social sobre toda  la administración Milei. Pero nadie se anima a contradecirlo, porque el temor enfermizo que impera ante un eventual enojo del presidente o de su hermana no deja de incrementarse.