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Hubo fumata blanca en UxP

Jun 29, 2023

La proclamación de la fórmula presidencial Sergio Massa – Agustín Rossi permitió llegar a una solución de consenso entre el líder del Frente Renovador, Cristina, los gobernadores y el peronismo. Para contener las virulentas reacciones de disconformidad del cristinismo duro, se armó entre gallos y medianoche una competencia para la boleta presidencial, con los nombres de Juan Grabois y Paula Abal Medina.
Pero la tarea de contención del voto duro cristinista, no sólo en las PASO sino para garantizar también el acompañamiento a la fórmula Massa-Rossi en las generales, continúo el lunes, cuando la propia Cristina salió a explicar que Sergio Massa era su candidato. Por si no alcanzara, Amado Boudou también salió a declarar que “La gran apuesta es Sergio Massa”, y que “El plan de Massa es seguir los pasos de Néstor y Cristina.”
Este miércoles, quien hizo escuchar su voz fue el “Cuervo Larroque”, llamando a la militancia peronista a acompañar activamente a la fórmula de unidad, a través de una carta publicada en sus redes sociales.
«Por responsabilidad institucional, política y social con nuestro pueblo, el peronismo ha conformado una fórmula de unidad que nos representará en las próximas elecciones encabezadas por Sergio Massa y Agustín Rossi, para presidente y vicepresidente, y Axel Kicillof y Verónica Magario, para gobernador y vicegobernadora.»-enfatizó.
El ministro bonaerense aceptó, además, que «Sabemos cabalmente las dificultades que hemos enfrentado como sociedad en estos cuatro años. Sabemos claramente de dónde veníamos y a donde no queremos volver».
Para luego denunciar que los «responsables del retorno del FMI salen a agitar las viejas recetas neoliberales que solo han traído hambre y sufrimiento a nuestro pueblo».
«(Horacio Rodríguez) Larreta, (Patricia) Bullrich y (Javier) Milei vienen por las jubilaciones, los salarios, la salud y la educación».-concluyó, antes de lanzar su llamado: «Convocamos a votar la lista de Unión por la Patria».
Quedaba por conocer la actitud que adoptaría Juan Grabois, quien había venido acusando y agrediendo a Massa desde hace mucho tiempo. Sin embargo, se lo notó disciplinado, puntualizando la existencia de diferencias aunque sin agresiones. Y hasta dio a entender que, en caso de ser derrotado, acompañaría la fórmula Massa-Rossi.
Pero no sólo el cristinismo duro explicitó su desacuerdo, sino también quienes acompañaban la precandidatura de Daniel Scioli. Para el Embajador de Brasil también hubieron palabras de reconocimiento de Cristina el lunes; lo recibió después en el Senado, y este jueves su anfitrión fue nada menos que Sergio Massa.
Sabido es que la relación entre ambos estaba quebrada desde hace años, en muy malos términos, pero la traición del albertismo hacia Scioli, no sólo entregando su precandidatura sino también negándole el quinto lugar en la lista de Diputados Nacionales por la Provincia de Buenos Aires que Cristina había ofrecido para él, pero que terminó siendo apropiada por Santiago Cafiero, provocó el milagro.
De este modo, Scioli visitó a Massa en el Palacio de Hacienda, y el ministro bajó a recibirlo a la explanada para estrecharse en un caluroso abrazo. No hubo palabras en ese momento para la prensa: la potencia de la imagen lo hacía innecesario.
En la reunión analizaron la relación bilateral con el Brasil, en particular la financiación para las exportaciones de energía eléctrica; de exportaciones para la construcción del Gasoducto; y el mecanismo de financiación para la exportación de bienes brasileños. Sin embargo, el móvil del encuentro no fue ese, sino comunicarle al mundo su reconciliación.
Scioli ya había anticipado el miércoles, a la salida de su encuentro con Cristina, que «Soy una persona de alto sentido de la responsabilidad». Y se había negado a rajatabla a opinar sobre el estado actual de su relación con el Presidente Alberto Fernández, al que su entorno le había dedicado el mote de “traidor”. “Pichichi” había comentado, además, que hablaron «de todo», y la vicepresidenta publicó una fotografía oficial del encuentro y destacó la relación que los une y el «respeto de siempre».
El proceso de reconciliación dentro de UxP marcha viento en popa, con una sola exclusión, que es la que permite sellar todas las reconciliaciones: la del Presidente Alberto Fernández, de quien nadie parece querer hacerse cargo.