• 28/03/2026 20:11

El ajuste que no cesa. Ajuste inédito sobre universidades, fuga de talentos y la incertidumbre sobre el futuro de la educación

Mar 28, 2026

Alguna vez en la Argentina imperó la movilidad social ascendente. El sueño de “mi hijo el dotor (sic)” fue una realidad, y la educación se convirtió en uno de los motores principales del ascenso social y de sustento de un país próspero. Claro está que pasó mucha agua debajo del puente, y las administraciones liberales hicieron todo lo posible por cancelarlo. Frente al modelo de la universidad de masas, inclusiva y de alta calidad, se levantó el discurso alternativo: “la educación para quien pueda pagarla”. El correlato fue el recorte brutal de los presupuestos, la fuga de talentos y la incertidumbre sobre el futuro.
No es la primera vez que la universidad es víctima de la voracidad de las élites económicas en nuestro país, pero nunca habían llegado tan lejos. Un comunicado del Consejo Interuniversitario Nacional y la Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología (RAICyT) reiteró la alarma que se encendió con el inicio mismo de la gestión Milei. “El desfinanciamiento actual (del sistema universitario y científico- compromete de manera directa el funcionamiento de estas instituciones, poniendo en riesgo proyectos estratégicos, laboratorios, becas, carreras de posgrado y equipos de trabajo consolidados”.

Guadañazo irreparable al futuro del desarrollo nacional
Los constantes guadañazos sobre los fondos universitarios ponen en riesgo proyectos estratégicos, mientras que se incrementa drásticamente la salida de investigadores del país. El “deterioro estructural compromete el futuro del desarrollo nacional”, denuncian las autoridades universitarias sin exagerar ni un ápice.
En el marco del 95° Plenario de Rectoras y Rectores, el vicerrector de la Universidad Nacional de General Sarmiento, Germán Pinazo, difundió datos que parecen extraídos de una pesadilla. El presupuesto universitario cayó un 45,6% en términos reales, pasando de $8,3 a $4,8 millones de millones de pesos. Con estos guarismos, un país que supo privilegiar la inversión en educación superior ahora está ubicado en los niveles más bajos de inversión de toda América Latina.

El comunicado conjunto también alerta sobre las consecuencias colaterales de esta política de saqueo y pulverización de la universidad pública: “La fuga de talentos erosiona el futuro, porque acelera el envejecimiento de las plantas de investigación, desarticula grupos consolidados y priva al país de los investigadores más creativos y con mayor proyección”.
No se trata, por cierto, de un reclamo sectorial, sino una denuncia que alerta sobre el condicionamiento de la capacidad del país para sostener cualquier alternativa de desarrollo tecnológico y productivo en el mediano y largo plazo. La precarización de la calidad de la educación universitaria, sumada a la pérdida en la generación de recursos humanos calificados, son sólo dos de las consecuencias más directas de la motosierra de Milei.
El drástico guadañazo sobre el presupuesto universitario, que implica una caída del salario docente y no docente de alrededor del 45% desde que asumió Javier Milei, es el correlato natural de un proyecto de país que apuesta a precarizar y empobrecer a la enorme mayoría de la población, la sustitución de la economía productiva por otra especulativa, y la concentración de la riqueza en las exportaciones de commodities, como el agro, la energía y las tierras raras. El ataque a la universidad, de este modo, es sólo una herramienta para restablecer una condición semicolonial de la Argentina, con altísimos niveles de desigualdad y de exclusión social.
Desde el primer año de gestión de Javier Milei la comunidad universitaria ha diseñado planes de lucha, campañas de esclarecimiento social y fabulosas marchas, que sumaron más de 1 millón de participantes. Nada de esto fue tenido en cuenta por un gobierno que, en una demostración más de su absoluta falta de respeto por la Constitución y la división de poderes, se niega a implementar la Ley de Financiamiento Universitario votada el año pasado, que incluye una indispensable mejora de los salarios y de la inversión pública, mientras que la Justicia mira para otro lado.
En estas condiciones críticas, la lucha universitaria se ha reanudado este año, a punto tal que en muchas casas de estudio aún no se ha iniciado el ciclo lectivo programado, debido a la organización de paros y otras medidas de fuerza con altísimo nivel de acatamiento.

 

Clase pública en uno de los domicilios de Manuel Adorni

En la semana que se inicia las medidas de fuerza se replicarán con paros activos y clases públicas. Entre las mismas se incluye el sindicato AGD dispuso la realización de una clase pública el próximo martes a las 9,30 hs. frente a una de las propiedades adquiridas por el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que se encuentra ubicada a una manzana de la Facultad de Filosofía y Letras. El inmueble, en su momento, fue publicado para su venta con una cotización de 340 mil dólares, una de las tantas erogaciones que el funcionario no consigue explicar en el contraste con sus ingresos. La consigna será «Aplicación ya de la Ley de Financiamiento Universitario», e implica una de las tantas acciones preparatorias para una nueva y gigantesca Marcha Federal de próxima realización.
De este modo, la universidad pública expresa sus reclamos no sólo por el evidente perjuicio sectorial sino también por el daño irreparable que se está causando a la Argentina toda, mientras que el malhumor social crece y Milei y su gobierno se desploman en las encuestas sin solución de continuidad.