• 11/05/2026 15:17

Mauricio redobla la apuesta. Le ordenó a los diputados del PRO que apoyen la moción de censura contra Manuel Adorni

May 11, 2026

La ofensiva contra Javier Milei, impulsada por un amplio sector del denominado Círculo Rojo, avanza cotidianamente. La estrategia de reemplazar al presidente para salvar el rumbo del proyecto de concentración de la riqueza y pauperización social parece requerir ahora de una figura menos disruptiva y agresiva y, ante todo, más atenta a los intereses de un importante segmento del empresariado más poderoso de la Argentina, al que Milei ha venido reduciéndole sus prebendas y su tasa de beneficios.
Seguramente esos empresarios que contribuyeron a crear al Frankenstein Milei preferirían ahora a un actor más joven y políticamente correcto como Jorge Brito, pero su nivel de conocimiento social es muy acotado, por lo que en principio han optado por una experimentada Patricia Bullrich, experta en saltos políticos ornamentales. Ni lerda ni perezosa la actual senadora exigió que Adorni presente inmediatamente su declaración jurada, discutió duramente con Javier Milei y recompuso su relación con Mauricio Macri para despejar el camino de su candidatura presidencial para 2027, aunque previamente podría acceder a la Jefatura de Gabinete si resulta exitosa la desarticulación de la autoridad presidencial del libertario. Para los Macri la Ciudad, para Patricia la Nación es la transacción que disolvió las reyertas anteriores entre ambos.
Fiel a ese plan, este lunes Mauricio Macri subió la apuesta y le ordenó a sus diputados del PRO que, en caso de que la oposición consiga habilitar la sesión del próximo jueves para discutir una moción de censura contra el Jefe de Gabinete Manuel Adorni, la aprueben a mano alzada.
Con su agresivo comunicado, el ex presidente buscó desactivar al jefe de bloque del PRO, Cristian Ritondo, quien mantiene su doble juego con LLA, al punto de haberle asegurado al oficialismo que no se sumaría a la ofensiva para desplazar a Adorni. Sin embargo, quedan las dudas sobre si la oposición conseguirá los votos necesarios para imponer la habilitación de la sesión, y también sobre cuál será el grado de obediencia a Macri de los 12 diputados del PRO.
En caso de que la sesión se concrete –algo que parece bastante lejano ya que no dan los votos-, sólo se conseguiría poner en funcionamiento a las comisiones para el tratamiento de lso proyectos para luego reunir a la Cámara y buscar una resolución. También son un obstáculo los 129 votos que deberían alcanzarse para remover al Jefe de Gabinete.
Sin embargo, la decisión de Macri de pasar a la oposición directa es un gesto político significativo y tal vez una señal de su interés por recobrar protagonismo en la liza política, ya que no sólo el ex presidente cargó contra Milei en su comunicado, sino que también incluyó consideraciones explícitas sobre la grave situación económica que afronta la Argentina a consecuencia de la gestión libertaria.
Atendiendo al evidente malestar social que reflejan las encuestas, el documento del PRO subraya que: «Hay una diferencia entre que los grandes números mejoren y que tu vida mejore.» Y, en referencia al caso Adorni, destaca que: «Eso duele, desgasta. Y cuando ese dolor no se escucha… duele. Cuando no se da el ejemplo… duele. Cuando no se respeta el sacrificio ajeno, duele».
«El cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre, que promete mucho y destruye todo. Y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer», continúa el texto. Para luego sentenciar que: «Acompañar el cambio no es aplaudir todo. Mucho menos, aplaudir lo que está mal».
«El próximo paso es claro: que el cambio llegue y cambie tu vida. El próximo paso son más rutas, más hospitales, mejor educación. Y cuidar lo que ya se logró. Y hacer lo que falta», concluye.
Aunque hasta no hace mucho tiempo Mauricio Macri consideraba concluida su participación activa en la vida institucional, la declinación de Javier Milei parece haberle hecho reconsiderar la alternativa de disputar la presidencia en 2027. Su estrategia consiste en presentarse como una alternativa que combina experiencia y moderación política, para seducir a un centro amplio cansado de opciones radicalizadas como las que podrían ofrecer los libertarios y el cristinismo o el kicillofismo.
Mauricio Macri ha salido al ruedo para marcar posición y consolidar su liderazgo partidario. De cómo evolucione la situación del gobierno en las próximas semanas dependerá su decisión de salir a jugar a pleno, o mantenerse en las adyacencias de la disputa política concreta, tal como ha venido haciendo desde hace mucho tiempo.