• 27/05/2024 21:53

Manes encendió las alarmas

Feb 1, 2024

 

Terminó bastante peor de lo esperado el primer día de sesión para la aprobación de la “Ley ómnibus”. El gobierno no pudo someter el proyecto a la votación en general y tuvo que acceder al pedido de los bloques aliados para pasar a un cuarto intermedio hasta el jueves. Si bien logró reunir el quorum con 137 diputados, las denuncias sobre la inexistencia de un dictamen fue convirtiéndose en el eje de la sesión. ¿Qué es lo que quiere aprobar La Libertad Avanza, si ni siquiera ha conseguido acordarlo con sus aliados?

El diputado Leandro Santoro sintetizó las críticas: «Después de 11 horas de sesión, no aparece el dictamen de mayoría y, como no sabemos qué Ley estamos discutiendo, se suspende la sesión hasta mañana».

Cuando a Martín Menem la situación lo desbordó, Cristian Ritondo y Miguel Pichetto fueron en su auxilio, proponiendo un cuarto intermedio hasta este jueves. Sin embargo, las diferencias de los propios aliados con lo que se supone sería el texto del dictamen de Comisión pone al mundo político sobre ascuas.

Por más que el oficalismo, con su voluntarismo y optimismo habituales, confiara en que conseguiría sacar la ley este miércoles, la realidad los bajó de un hondazo. Más aún, queda en claro que el debate del articulado de la ley podría llevar varios días más de los deseados por la gestión.

Entre los discursos, sobresalió el del radical Facundo Manes, quien anticipó que no votará las facultades delegadas que pretende obtener Javier Milei. Su intervención multiplicó las dudas en el oficialismo, ya que con él se perderían 10 votos indispensables para la aplicación de la norma.

«Les vamos a decir que no a los populismos de izquierda, a los de derecha, a los que ejercen el poder con prepotencia, a los que descalifican, a los que aprietan en las redes sociales, a los que se creen iluminados y solo ofrecen pedantería, histrionismo, teatralidad, conductas antisociales e improvisación», enfatizó Manes.

E inmediatamente remató: «A los que aborrecen el diálogo, a los que quieren imponer dogmas irreales, ideas fanáticas y quieren, además, facultades extraordinarias. No cuenten con nosotros para facultades extraordinarias».

Manes explicó que quiere «un país moderno, próspero, integrado al mundo», con «leyes modernas». «Queremos ser más eficientes y competitivos en la economía, queremos un Estado más eficiente, honesto, con menos regulaciones y que funcione, sobre todo que esté al servicio de la gente».

La monarquía que pretende imponer el oficialismo está en las antípodas.

Con más dudas que certezas, los diputados volverán a verse las caras este jueves. Claro está, si no hay nuevas sorpresas de por medio.