• 27/05/2024 21:34

Escenarios post electorales

Oct 21, 2023

 

La elección del día de hoy resultará determinante para el futuro de los argentinos. Después de la corrida financiera promovida por la dirigencia libertaria, que llevó al dólar a cotizaciones superiores a los $ 1100 por unidad, la enérgica acción del Ministerio de Economía consiguió revertir en parte esa escalada hasta llegar a los $ 900 del que dan cuenta los media de comunicación. Sin embargo, entre los feriados de los últimos días y la acción sobre las “cuevas” financieras y los especuladores que definen la cotización del dólar blue, la última semana prácticamente no registró operaciones de cambio. De un modo u otro, tanto los grandes jugadores como los pequeños ahorristas están agazapados a la expectativa de los resultados del comicio, pudiéndose definir 5 escenarios diferentes, de los cuales 3 resultan aterradores.

El escenario más catastrófico es el que se definiría con una victoria en primera vuelta de La Libertad Avanza. En caso de que su candidato decida celebrar ese eventual triunfo cargando las tintas sobre la dolarización, la estampida hacia el blue y los distintos dólares alternativos resultará irrefrenable. No tanto porque el mercado esté en contra de esa medida, sino porque una dolarización sin dólares, con un presidente inestable emocionalmente y sin base política sólida, sumado a la limitada participación legislativa con la que contará, provocan escozor generalizado. A esto debe agregarse que a un gobierno derrotado le quedarían casi dos meses de gestión, debilitado y sin capacidad de fuego para intervenir sobre el mercado financiero. Calcular la cotización de los dólares paralelos en un contexto de tales características resulta una entelequia, ya que será fijada de manera desordenada por los mercados.

El segundo escenario –bastante improbable- sería el de un ballotage entre La Libertad Avanza y Juntos por el Cambio. Entre la propuesta de dolarización de unos y de bimonetarismo del otro contrincante, cabría esperar una situación similar a la anterior, aunque un tanto más contenida.

El tercer escenario que podría dibujarse sería el de un ballotage entre UxP y LLA.  En este caso, un gobierno con el respaldo que le asigne el porcentaje de sufragios obtenidos deberá lidiar contra constantes corridas financieras y operaciones mediáticas destituyentes.  Sólo bajaría el nivel de conmoción que la coalición oficial termine primera en los comicios, con cierta luz de ventaja sobre su oponente.

El cuarto escenario posible –y el menos probable- sería un ballotage entre UxP y Juntos por el Cambio, que alentaría ciertas expectativas de entendimiento entre ambas coaliciones. Allí todo dependerá del resultado de la interna de la oposición entre el sector más duro del PRO y el más democrático de la UCR. De todos modos, el impacto parecería ser bastante más suave que el de las opciones anteriores.

Finalmente queda un quinto escenario posible, de una victoria en primera vuelta de UxP. En este caso el Ministro de Economía estaría legitimado electoralmente en el rol informal de presidente que ha venido desempañando desde hace un año. Esta situación daría cierta previsibilidad respecto de lo que vendrá, y hasta no debería descartarse la posibilidad de un adelanto de su asunción de la primera magistratura. Ciertamente no estarán ausentes las movidas financieras, pero tendrían como contrapeso a un líder refrendado por el electorado.

En los primeros tres escenarios de catástrofe no debería descartarse tampoco un adelanto de la transmisión del mando, que le permitiría a UxP no tener que cargar con el costo de la explosión sin techo del dólar y una más que probable hiperinflación. Seguramente la oposición intentará evitar esa transición anticipada, justamente para no tener que cargar con los costos de asumir en medio de un terremoto.

Las dudas y la imprevisibilidad dominan la escena. ¿Se vendrá, finalmente, “el estallido”, o primará el raciocinio y el instinto de supervivencia entre los votantes?

Quedan apenas unas horas para que el interrogante comience a definirse y la sociedad argentina defina su futuro.