• 16/05/2026 20:08

¿Adónde vamos, Javier Milei?

Nov 20, 2023

Si bien Sergio Massa reconoció muy temprano su derrota, el discurso de Javier Milei se hizo esperar un buen rato. En parte porque no están definidos los términos de la alianza con el macrismo. En parte porque el nuevo presidente no quiere caer en apresuramientos que terminen obligándolo a entregarse de pies y manos al ex presidente, al carecer de suficiente cantidad de cuadros propios para emprender su gestión.
Por esta razón, Milei se limitó a formular algunas precisiones generales, como que “Hoy se termina el Estado omnipresente”, “Hoy volvemos a abrazar las ideas de Alberdi”, “Basta del modelo empobrecedor de la casta” y que “No hay lugar para el gradualismo”.
Pero también –y esto resulta determinante- abrió el libro de pases, al anunciar que “Todos los que quieran sumarse serán bienvenidos”. Milei tiene en claro que necesita incrementar su capital político para contrarrestar el embate de Mauricio Macri y de Victoria Villarruel sobre su capacidad de gobierno. De ahí el mensaje al gobierno: “Que se hagan cargo hasta el final de su mandato”. Sabe que, si tuviera que asumir antes de tiempo, no tendría equipos y caería bajo la influencia de sus aliados con estructura.
El próximo presidente trató de ser terminante al adelantar que “No hay lugar para el gradualismo”, que va a haber “cambios drásticos“ y que «Vamos a ser implacables con los que se resistan», como táctica para tratar de marcar una cancha que, hasta ahora, aparece bastante embarrada para hacer pie. Necesita desesperadamente ganar tiempo para que no se devalúe su autoridad antes de asumir.
A diferencia de lo que marca el protocolo de los vencedores, no hizo mención a la fuerza contra la que había competido. Simplemente se limitó a agradecer especialmente a su hermana, Karina, y a Santiago Caputo, a quien sindicó como el cerebro de la estrategia que le llevó a la victoria. También hubo un reconocimiento, menos enfático, para Macri y Bullrich.
Inmediatamente circularon los rumores –aún no confirmados- de que Sergio Massa tomaría una licencia por los días que quedan de gestión para favorecer la transición. Sería lo adecuado, ya que debido al margen de diferencia en los cómputos finales se le dificultaría enormemente controlar el timón del barco en medio de las presiones que se desatarán en los próximos días. Debería preservarse y dejar que se hagan cargo Alberto y Cristina, a quienes el pueblo eligió en 2019 para hacerse cargo del gobierno hasta el 10 de diciembre de este año.
Los trascendidos dan casi por sentado que esa transición quedará a cargo de Raúl Rigo y del presidente del Banco Central, Miguel Pesce, dos irrompibles con habilidad para adaptarse a los cambios en los vientos.
Se vienen jornadas de definiciones profundas. La primera de todas es que, si bien ganó Milei, ¿podrá gobernar?
Aquí se abre un abanico de hipótesis que comenzarán a definirse con cierta inmediatez. Por lo pronto, el dólar cripto pegó un salto significativo en la jornada de hoy, y nada autoriza a pensar que no suceda lo mismo con el resto de las divisas que cotizan en nuestro mercado.
También queda por definir como se define el nuevo mapa político, con ambas coaliciones que supieron ser mayoritarias ahora estalladas. ¿Se vendrá un nuevo espacio político de centro-derecha similar al Partido Popular español? ¿Qué papel asumirán el Frente Renovador y el peronismo no cristinista? Finalmente, el cristiinsimo salió fortalecido, aunque reducido en su dimensión: con un Axel en la provincia que no podrá resistir simultáneamente los embates del nuevo Gobierno Nacional, de la Cámpora y de la ex presidenta, deberá deponer su rebeldía; y un control significativo de las bancas legislativas obtenidas por UxP y doce municipios bonaerenses propios. En este contexto, ¿Cristina mantendrá su viaje a Italia? Después de llamarse a silencio durante algún tiempo, nuevamente su figura podrá retornar como la marea.
El pueblo se expresó en favor de un cambio, aunque ese cambio aún no tenga definición clara pero sí un sentido bastante definido. Por ahora, todo es incertidumbre, pero al menos la agobiante ansiedad electoral que nos embargó a todos los argentinos llegó a su fin. Ahora comienza otra etapa de ansiedad y redefiniciones políticas en el marco de la transición, sobre el rumbo y liderazgo del próximo gobierno. Quienes creyeron que las cosas se apaciguarían advertirán muy pronto que acabamos de ingresar en un nuevo torbellino. No hay cambio posible sin conmoción de los cimientos.
Hoy se abrió una nueva etapa para la Argentina. Pronto pasaremos de las conjeturas a los datos crudos y duros de la realidad.

Relacionado

El hambre avanza. 6 de cada 10 niños son pobres en Argentina y que el 30% no recibe una alimentación adecuada La Universidad Católica Argentina (UCA) publicó un demoledor informe que demuestra otras de las gravísimas del proyecto implementado por la administración de Javier Milei: son pobres 6 de cada 10 niños en la Argentina y el 30% no accede a una alimentación adecuada de forma habitual. Estos números corresponden a una investigación desarrollada a lo largo de 2025, que arrojó que la pobreza infantil ya se eleva al 53,6% de la población infantil. Según el INDEC, la indigencia en adolescentes y niños escaló al 10,7%. Un panorama realmente desolador. Estos datos se completan con la confirmación de que el 30% de nuestros niños y jóvenes no recibe a una alimentación adecuada de manera habitual. Las estadísticas oficiales, cuestionadas por las herramientas de medición y de análisis aplicadas, afirman por su parte que la pobreza general está en el nivel más bajo de los últimos 7 años durante el segundo semestre de 2025. Sin embargo, quienes realizan trabajo social en territorio lejos está de percibir esa supuesta mejora. Muy por el contrario, es también la población juvenil la más perjudicada por la pobreza y la informalidad laboral, según lo consignan incluso los datos publicados por organismos oficiales. El párraco Toto De Vedia, de la parroquia Caacupé en Villa 21 y miembro de Sacerdotes de las Villas, describió un panorama desgarrador a partir de los resultados del informe de la UCA. “El impacto de la crisis lo reciben los chicos, adolescentes y jóvenes. Todo el problema laboral, la falta de poder adquisitivo y muchos otros problemas llevan a una descomposición del tejido social”, sentenció. E inmediatamente agregó que a causa de las políticas aplicadas por el gobierno actual, “muchos chicos dejan la escuela, están en el pasillo, vuelven a la droga o caen en la droga”. En una pelea en condiciones claramente desfavorables, la capilla, el colegio y el club intentan desplegar una red de contención: “Trabajamos en la prevención y acompañamiento, porque también en nuestro barrio, en una escuela pública, se cerró una orquesta infantil”. Los más perjudicados son los adolescentes, abandonados por la gestión pública y por la disolución y desmembramiento de las familias. “Ya son pobres por ser adolescentes. Hay pocos que les dediquen tiempo y les den un lugar”. En los barrios populares tampoco se cuenta con infraestructura ni servicios básicos en los barrios populares. “No hay cloacas o los servicios de infraestructura no están bien. Faltan docentes y hay muchas cosas más. Está complicado”, destacó. En estas condiciones, son frecuentes los desmayos de los alumnos en las escuelas, producto del hambre y la alimentación irregular. “No desayuné o no voy a almorzar”, es la respuesta que se incrementa entre los estudiantes ante el requerimiento de las autoridades educativas. Por más que desde iniciativas religiosas o comunitarias se intente organizar una merienda o una comida diaria, los recursos no alcanzan y el Estado Nacional se hace el distraído o directamente no le importa. Aún así el sacerdote destaca la existencia de “un clima de comunidad en el barrio. Hay una solidaridad natural en los barrios populares; la gente se ayuda mutuamente, y mucha gente de buena voluntad se acerca brindando su tiempo o donaciones”, pero nada de eso puede revertir el abandono del Estado. En su dolorosa reflexión asegura que no se advierte la presunta mejora de la que se solaza el gobierno nacional. “Acá no se refleja. Las estadísticas son excels en los cuales sacan cuentas de un modo que yo no entiendo. Acá se ve todo lo contrario. Es más la gente que pide no solo alimentos, sino también para cambiar la garrafa o porque no tienen para el alquiler o los están desalojando”. La situación se ha deteriorado considerablemente a partir del “corrimiento bastante abrupto del Estado”. En “Las décadas anteriores había mayor presencia del Estado. Hoy tanto Nación como Ciudad están pronunciando un corrimiento en los barrios populares y eso impacta después en la vida diaria”, denunció Todo se complica, además, por las carencias del transporte público, la demora o negativa de las ambulancias para ingresar a la Villa o cada vez más frecuente caída de los jóvenes en el consumo de drogas, y de su inclusión como “soldaditos” de los narcos. Prácticamente no hay asistencia ni instancias de recuperación para los adictos. Todo se ha desmadrado ante la falta de apoyo, de recursos del Estado, que si tuviera buena intención, estaría con una presencia inteligente y organizada”. Mientras que las autoridades se dedican a prácticas presuntamente delictivas para incrementar su patrimonio personal, la realidad de más de la mitad de los argentinos resulta crítica. Al resto no parece importarle demasiado y ni siquiera se toman en consideración las consecuencias sobre la paz social que podría tener la profundización de este proceso. Para peor, las nuevas medidas de recorte de gastos públicos que implementa el gobierno sólo anuncian un panorama más apocalíptico. ¿Hasta cuándo se mantendrá la paz social, que hasta ahora sólo se sostiene por una sorprendente tolerancia de la sociedad?
Messi, tan lejos de D10S
¿La pelota no se mancha?